Halloween se acerca rápidamente. Para entender mejor cómo este fenómeno anglosajón afecta nuestra imaginación y deseos sexuales, Alain Héril nos da su perspectiva sobre la psicología detrás de las celebraciones de Halloween.
SP: En psicología, Eros (deseo sexual) y Thanatos (muerte) son dos entidades opuestas. En realidad son los dos instintos humanos más fuertes y existe un paralelismo entre el clímax amoroso y el éxtasis de la muerte. ¿Podría una relación íntima en Halloween ser una forma de experimentar esta divertida y estimulante dualidad?
AH: Halloween es una fiesta donde el juego con la representación de la muerte, el miedo, el miedo… se hace con alegría y con cierta idea lúdica o incluso infantil.
Jugamos a ser algo más que nosotros mismos mientras revelamos una parte enterrada de nosotros mismos que no suele expresarse en el espacio público.
Es un juego de violación que solo puede estimular el deseo sexual. También tener una relación íntima durante Halloween es invocar las energías de Eros y Thanatos y permitirles coexistir en el diálogo de los cuerpos. Pero también es una forma de “burlarse” de energías letales porque en todos los casos ganan las ganas y todos salen más vivos y tonificados de estas bodas tan especiales.
PD: ¿Cómo puede beneficiar a la pareja vestirse con un disfraz de Halloween para una mujer y mejorar el juego del chantaje?
AH: Llevar un disfraz de Halloween representa el hecho de jugar con las imágenes y darse la posibilidad de un comportamiento relacionado con el disfraz que lleva y no con el rol social que suele tener una persona.
Cuando una mujer usa una máscara durante Halloween, puede representar a la bruja, es decir, una mujer libre, relajada, cercana a los elementos… una mujer sexualizada, alegre. Detrás de esta imagen, más allá del juego con el morbo, afirma su dimensión libre y dominante.
Todo esto sólo puede ser beneficioso para la pareja, porque les obliga a modificar comportamientos, hábitos aburridos, visitar otros lugares de relaciones sexuales entre ellos, aceptar la sorpresa y lo inesperado… en definitiva, incluir más mucha creatividad en ¡sexo!
¡El juego del chantaje se vuelve más emocionante para ambos!

